Algunas veces vamos de la teoría a la práctica, el orden aparentemente lógico. Pero estoy seguro de que son muchas más las que el camino transcurre al revés, de la práctica a la teoría. Sospecho, además, que no es por casualidad; tal vez sea la forma en que conseguimos coger al status quo desprevenido y hacerlo cambiar.

La banca ética, una innovación social que hoy es realidad sólida y cada vez más corriente, comienza a llenar de volúmenes los estantes de su propia biblioteca. No dejan de aparecer nuevos libros sobre cómo casar el dinero con los valores humanos. Una relación históricamente a la greña… por muy incomprensible que resulte, siendo el dinero poco más que un medio para establecer relaciones humanas.

Al libro La banca ética. Mucho más que dinero, el completo volumen de Icaria Editorial escrito por varios autores sobre el desarrollo de la banca con valores en diversos países o Cómo cambiar el mundo con tu dinero, de la misma edición, se van sumando otros. Como La banca que necesitamos -a cuya presentación en Madrid, el próximo 17 de octubre he sido amablemente invitado- o algunos que inciden en la comparación con la banca convencional como Banca armada vs banca ética. 

Más allá de ello, hoy también existen muy diversas obras con una visión distinta de la economía, como el reciente Dinero feliz, o Dinero y conciencia, el libro ya en sexta edición que da nombre a este blog y cuya acogida sigue sorprendiéndome.

Es fundamental que continúe difundiéndose que hay otra forma de hacer las cosas, que sigan evolucionando y humanizándose los estudios de Economía en cada vez más centros docentes. Porque existen muchas personas que aún no saben qué el dinero puede cambiar el mundo también en positivo.

Mientras tanto, desde la práctica, seguiremos trabajando para que cambien las teorías económicas que dejaban al ser humano a la intemperie, perdidas en índices y estadísticas apartados del mundo real. ¡Cómo si la economía no la hiciésemos nosotros!