El futuro no está escrito y, por lo tanto, no seríamos inteligentes si nos conformásemos con no participar en él. Tras escribir Dinero y conciencia ¿A quién sirve mi dinero?, tuve la alegría de ver como muchos de los lectores emprendían cambios concretos y determinantes en su forma de ver la economía y de relacionarse con ella en el día a día, acciones que están cambiando y mejorando el conjunto de la sociedad.

Con humildad, es la hora de ser más ambiciosos, y no es una contradicción. Cuando el año pasado me planteaba reducir mi dedicación a Triodos Bank, el primer banco ético que opera en España, para comenzar a promover la banca ética en Latinoamérica, desde la Fundación Triodos me confiaron un encargo: contribuir a un cambio desde la raíz, ayudar a que los jóvenes, sus padres y los profesores puedan crear esa conciencia económica global que hará que el mundo sea más justo. En otras palabras, hacer educación financiera con valores.

Después de una fase de concreción del proyecto, el fruto más visible es La economía explicada a los jóvenes, mi último libro, por el que de nuevo me ha sorprendido positivamente la acogida de la gente, que sigue reclamando esperanza y herramientas para materializarla.

¿Aún te preguntas qué puedes hacer tú?

¿Por qué promover entre los jóvenes el buen uso del dinero en este momento concreto? La respuesta es sencilla: porque estamos en una batalla entre dos modelos de sociedad. Una, en la que el centro es el ser humano; la otra, donde lo que prima es el beneficio económico. Por eso, si no nos educan desde pequeños sobre la necesidad de tener conciencia como individuo pero también como miembro de la comunidad, es casi imposible desarrollar esta conciencia económica de mayores.

La economía explicada a los jóvenes está escrito para todos los que lo desean puedan descubrir que hay otra realidad diferente, otra forma de gestionar el dinero y de ver más allá de lo que, a veces, nos imponen las inercias de la sociedad. Cambiemos el concepto de ganarse la vida, no nos la ganaremos si no somos seres humanos completos, que se dedican a sacar lo mejor que llevan dentro y a servir a los demás. Cambiemos nuestra forma de ver el dinero, el consumo y la economía y aprovechemos todo el potencial que tenemos como personas para que este mundo gire, entre todos, en torno a la libertad y la justicia social, no a intereses ajenos a esto.

Como escribo en el libro, si eres joven, quizás te preguntes que puedes hacer tú, a tu edad y con tus recursos, para arreglar los problemas del planeta. Que no te hagan dudar: la respuesta es todo.