En el desarrollo de mi actividad profesional en Triodos Bank durante los últimos años he tenido la gran satisfacción de ver cómo la idea de banca ética ya dejaba de provocar sonrisas y preguntas irónicas, e iba arraigando en la sociedad de una manera francamente exitosa. Nuestro crecimiento en España ha sido tan espectacular, que ha generado numerosas entrevistas en los programas de televisión y radio de más audiencia del país, así como en la mayoría de la prensa escrita. También hemos sido motivo de estudio en universidades y escuelas de negocios, incluida la de Harvard: “el caso Triodos” lo denominaban, porque poníamos en entredicho las supuestas “leyes del mercado”.

Asimismo, he ido observando cómo mi mensaje ha ido generando un creciente interés, teniendo un fuerte impacto más allá del ámbito financiero y más allá de las fronteras en España. Me llaman para hablar de otros sectores como la educación, la salud, la ecología… y desde otros países, fundamentalmente de América Latina.

Cada vez más he ido recibiendo propuestas de participación en nuevos proyectos, desde el impulso de empresas sostenibles a la creación de bancos éticos en algunos países de Latinoamérica, así como para dar conferencias y seminarios a alumnos y profesores de prestigiosas escuelas de negocio. A principios del año pasado comencé a darle vueltas a este asunto y, en el transcurso de mis viajes en 2014, tanto en España como en Latinoamérica, he venido reconsiderando hacia dónde, por momento biográfico y por impacto de mi labor, debía focalizar mi actividad.

Cuando escribí mi libro hace ya más de cinco años, citaba un fragmento de una poesía de Martí i Pol: “Todo está por hacer y todo es posible todavía. ¿Quién sino nosotros?”. Hoy quizás esta frase no sea radicalmente cierta, porque hemos hecho muchas cosas, pero en perspectiva solo acabamos de empezar. Hay que seguir trabajando con idéntica ilusión y con aún mayor energía, y he llegado a la conclusión de que hoy mi mejor forma de ser útil es empezar una nueva etapa, dando un mayor espacio a mi actividad en la difusión de los valores y al apoyo a nuevas iniciativas desde una posición no ejecutiva, manteniendo por supuesto una estrecha relación de colaboración con Triodos Bank en la difusión y la formación con conciencia.

Es por ello que, a partir de este mes de enero, comienza una nueva etapa en mi vida, un nuevo reto, en el fondo, una aventura. Mi intención es seguir contándolo en este blog, en el que me gustaría incluir otros temas que me interesan muchísimo, y que van más allá del dinero. Temas que tengo la oportunidad de exponer cada año, desde hace cinco, en el Máster de Desarrollo Personal y Liderazgo de la Universitat de Barcelona y que ahora me gustaría ampliar y, si fuera capaz, plasmar en un libro.

Para finalizar, solo puedo expresar palabras de agradecimiento a todos los compañeros de Triodos Bank que han hecho posible el éxito de la banca ética, y a los miles de personas que he tenido la oportunidad de conocer en mis conferencias o en las visitas a empresas que están trabajando para mejorar la calidad de vida de las personas o del planeta. Ha sido un regalo que me ha permitido aprender mucho, que me ha dado entusiasmo y coraje, porque he visto que somos muchos (más de los que quieren y dicen…), y porque al ver las necesidades y sufrimientos que hay en el mundo me he dado cuenta de que soy un privilegiado. De que lo más justo que puedo hacer hasta que muera es intentar aportar un poco de lo mucho que he recibido. Con este ánimo y este compromiso comienzo esta nueva época en la que espero que me sigáis acompañando.