Hace unos días, el canal CNN me realizaba una entrevista durante la visita que realicé a Chile para hablar de banca ética, con un acogida ciudadana más que emocionante.

Asombrada por la iniciativa local para crear un banco ético en el país sudamericano -el acontecimiento al que fui invitado a apoyar- la entrevistadora me preguntó cómo es posible que pueda existir una banca ética en un sector y una economía con una competencia salvaje. ¿Cómo puede alguien poner el beneficio social en equilibrio con el económico y sobrevivir en una jungla así?

Como expliqué, sencillamente puede hacerse porque las cosas no son como nos las han vendido. No es cierto que el mercado tenga leyes; como mucho tendrá modelos de comportamiento que creamos las personas, uno a uno. Y si las personas cambian, el sistema se transforma.

En solo dos frases, dos caras de una misma moneda, el jurista norteamericano Learned Hand explicó de forma clara y bella por qué el bien común nace de ejercer la libertad individual… y el terrible error de entender la libertad como hacer lo que nos da la gana.

“La libertad reside en el corazón de las personas; cuando muere en él, no hay ley que pueda salvarla”, escribía; acompañado de que “una sociedad  en la que las personas no reconocen límites a su libertad es un lugar donde solo consiguen ser libres unos pocos salvajes”.

Todo el mundo lo hacía…

Atónitos, asistimos a comportamientos inaceptables bajo el viejo pretexto, como decía una famosa canción italiana, de que “el mundo es así, no lo he inventado yo”. Cuántas veces habremos escuchado lo mismo dicho de infinitas maneras.

No hace falta que diga que ya no toleramos ese tipo de excusas porque, a fuerza de usarlos, algunos trucos dejan de funcionar. ¿Cómo que la vida es así? No, son palabras vacías, y deberíamos dejar de pronunciarlas también cualquiera de nosotros, sea por dificultades o por oportunidades demasiado tentadoras como para dejarlas escapar, ejerciendo nuestra libertad de tomar otro camino.

Siempre hay opción de ser uno mismo, de no dejarse llevar por la corriente. Incluso cuando no es tan fácil desmarcarse, cuando nadie lo ha hecho antes, hay personas que deciden dar un paso adelante y crear nuevas opciones. Como estos amigos de Chile que quieren crear un banco ético, con todo lo difícil que pueda resultar, al igual que en Europa existen opciones como Triodos Bank.

El mundo no está terminado; afortunadamente, lo modificamos y lo inventamos entre todos cada día.